Aprenda a evitar quemaduras en el hogar

Estufas encendidas, guateros y chimeneas son artefactos de calefacción de uso común para disminuir el frío. Por ello, y debido al aumento del consumo de líquidos calientes como el té, café y sopas, el invierno es la época del año en la cual se producen más accidentes por quemaduras en el hogar, sobre todo con los niños. La Dra. Katherin Falck, Directora de Central Médica y Desarrollo Clínico de Help, entrega una serie de recomendaciones para poder prevenir este tipo de eventos.

 Un descuido en la casa puede ser fatal y generar grandes consecuencias en las personas, principalmente en los más pequeños, ya que su curiosidad no tiene límites. En este sentido, los accidentes por quemaduras representan una amenaza en los hogares, donde cerca del 80% de estos sucesos tienen lugar.

“En la casa existen múltiples artefactos que pueden producir quemaduras si no se manejan con precaución. Para disminuir los riesgos, se debe tener especial cuidado con los niños, que son los más susceptibles de sufrir este tipo de accidentes”, indica la Directora de Central Médica y Desarrollo de Help, Dra. Katherin Falck.

La mayoría de las quemaduras en los más pequeños se produce por medio de líquidos y objetos calientes, fuentes de luz, electricidad y calor, sustancias químicas y exposición al sol.

Y es que ningún rincón de la casa está libre de riesgos, aunque es la cocina el lugar en donde más cuidados hay que poner. Acá se producen accidentes al volcar sartenes u ollas con líquidos calientes, situados sobre el fuego. Además, hay otros elementos, como el hervidor eléctrico y los fósforos.

Asimismo, los fuegos sin protección, como los de las estufas o braseros, pueden producir quemaduras por llama directa y ante los cuales hay que estar alertas. Frente a ellos, el mayor peligro se produce cuando el fuego se hace incontrolable y se genera un incendio en la casa, lo que muchas veces ocurre por jugar con los fósforos.

Otra amenaza importante es el baño con agua excesivamente caliente. “Es esencial que los papás revisen la temperatura del agua siempre antes de bañar a su hijo. Esto lo pueden hacer colocando el codo en el agua y posteriormente, con cuidado, mover la mano dentro del agua con los dedos abiertos antes de meter al niño en la tina”, explica la especialista de Help.

 

Consejos para la prevención

Una taza de café con leche que se derramó, tocar una olla caliente o poner las manos en la estufa… un sinfín de situaciones que pueden escapar de los cuidados y precauciones que se puedan tener. Y es que los accidentes son accidentes y pueden ocurrir en cualquier momento y lugar.

Por ello es que la Dra. Katherin Falck, Directora de Central Médica y Desarrollo de Help, destaca que lo más importante es adoptar medidas para prevenir las quemaduras, especialmente en el hogar. De todas maneras, si se produce una quemadura, es igualmente relevante conocer los pasos a seguir para auxiliar a la persona afectada:

  • Evitar que los niños entren en la cocina cuando se está cocinando, ya que es la zona de la casa en donde con mayor frecuencia se producen quemaduras.
  • No cocinar con ollas o sartenes calientes en los quemadores delanteros de la cocina. Se recomienda preferir los posteriores, además de poner hacia atrás las asas o mangos.
  • Mantener los fósforos fuera del alcance de los menores.
  • No dejar artefactos eléctricos enchufados sobre mesones con restos de agua, pues el niño, en su curiosidad, puede tirar del cable y provocar accidentes, como electrocuciones.
  • Jamás consumir líquidos o alimentos calientes con niños en brazos.
  • Revisar los artefactos de calefacción constantemente. A las estufas se les debe hacer mantención una vez al año y a los guateros también.
  • Educar a los niños sobre el peligro de los objetos calientes explicándoles los riesgos que implican.

Además, la Dra. Falck es enfática en señalar que nunca se debe dejar a un niño solo cuando hay elementos que podrían ser peligrosos, y que la supervisión es esencial.

 

Primeros auxilios

Una vez producida la quemadura, la Directora de Central Médica y Desarrollo Clínico de Help indica seguir el siguiente procedimiento:

  • Se rápidos en el actuar. Ante este tipo de accidentes, cada minuto es valioso.
  • Enfriar la quemadura, exponiendo la zona afectada bajo el chorro de agua fría, entre 10 a 15 minutos, por lo menos. En caso de que sea una quemadura por contacto eléctrico, nunca usar agua.
  • No usar hielo directamente sobre la quemadura, ya que puede causar mayor daño a la piel. Es importante recordar que no se deben perforar las ampollas.
  • No aplicar polvos, cremas, aceites o cualquier “remedio casero” sobre la lesión.
  • Cubrir la quemadura con un apósito o paño limpio, luego de haberla puesto bajo el agua fría. “Es importante que la tela no arroje pelusas”, advierte la doctora Falck.
  • Acudir lo más prontamente a un servicio de urgencia

“Es esencial estar atentos y ser precavidos ante los posibles accidentes que puedan ocurrir en el hogar, sobre todo cuando de niños se trata, pues hay que ser aún más cuidadosos”, puntualiza la doctora Katherin Falck.

agosto 19, 2016