Celebraciones litúrgicas de Semana Santa en la Diócesis de San Felipe serán sin presencia de laicos


El maestro de las Celebraciones Litúrgicas de la Diócesis se ha referido al modo de vivir las fiestas pascuales en medio de la emergencia sanitaria.

Por medio de un comunicado el Pbro. Cristóbal Miranda Vilches, Maestro de las Celebraciones Litúrgicas de San Felipe, dio a conocer las directrices para las celebraciones de la Semana Santa 2020 en las parroquias de la Diócesis.

De esta manera la Iglesia de San Felipe de Aconcagua, asumiendo lo decretado por la Santa Sede, ha reiterado que se mantienen suspendidaslas celebraciones con fieles”. Éstas sí podrán ser transmitidas en vivo por Radio, televisión y medios digitales.

El padre Cristóbal pide a los sacerdotes “que procuren que los fieles conozcan los horarios para así poder seguirlas de forma solemne y piadosa”.

En cuanto a la celebración de la Solemne Misa Crismal, queda postergada hasta una fecha que será anuncia una vez que las condiciones sanitarias lo permitan.

Finalmente el sacerdote “invita a la comunidad, a vivir estos días en reflexión y en familia, respetando lo que las autoridades sanitarias nos indican”. Agregando que “Será una Semana Santa distinta, quizás es la oportunidad para valorar y fortalecer nuestra fe desde otra perspectiva.  El encuentro personal con el Señor, la oración en familia, la unidad en la iglesia que se conmueve y ora al Señor por la pandemia que azota nuestra casa común”.

Comunicado Obispado de San Felipe

Sobre las celebraciones de Semana Santa

El pasado 25 de Marzo de 2020, la Congregación para el culto divino y disciplina de sacramentos ha emitido un decreto sobre el modo de proceder con las celebraciones de semana santa “En tiempo de COVID – 19” y dado que la fecha de la Pascua no puede ser trasladada, en los países afectados por la enfermedad, donde se han previsto restricciones sobre las reuniones y la movilidad de las personas, dicho decreto pide que  “los Obispos y los presbíteros celebren los ritos de la Semana Santa sin la presencia del pueblo y en un lugar adecuado.

Para tal efecto como obispado señalamos lo siguiente:

  1. Se mantiene la suspensión de las celebraciones con fieles, procurando que éstos puedan valerse de los medios de comunicación para participar de las celebraciones en vivo y no grabados.
  2. Los sacerdotes procuren celebrar los ritos de la manera más digna posible de forma privada uniéndose en intensión al pueblo santo de Dios.
  3. Para los sacerdotes que están transmitiendo las celebraciones vía online, procuren que los fieles conozcan los horarios para así poder seguirlas de forma solemne y piadosa.
  4. Como Diócesis ofreceremos algunos subsidios para que los días santos sean una instancia de oración y reflexión y puedan vivirlos de manera personal o familiar.

Modo de simplificar los Ritos de Semana Santa:

Domingo de Ramos. La Conmemoración de la Entrada del Señor en Jerusalén se celebre en el interior del edificio sagrado; en las iglesias catedrales se adopte la segunda forma prevista del Misal Romano; en las  iglesias parroquiales  y en los demás lugares, la tercera. Se valoran iniciativas creativas para que los fieles puedan tener su ramo bendecido.

Misa crismal. Esta celebración tan significativa dentro de nuestra diócesis este año, será trasladada en una fecha para más adelante, donde los sacerdotes podrán renovar sus promesas sacerdotales y se bendecirá el óleo y se consagrará el crisma con la presencia del todo el pueblo de Dios.

Jueves Santo. Para la misa de la Cena del Señor, y dado que es facultativo, se omite el rito del lavatorio de los pies. Al final de la Misa, también se omite la procesión y el Santísimo Sacramento se reserve en el sagrario. En este día, se concede excepcionalmente a los presbíteros la facultad de celebrar la Misa, sin la presencia del pueblo, en lugar adecuado.

Viernes Santo. Para la liturgia de la Pasión del Señor, en la oración universal, se ha de preparar una especial intención por los que se encuentran en situación de peligro, los enfermos, los difuntos (cf. Missale Romanum). La adoración de la Cruz con el beso se limite solo al celebrante.

El vía crucis, es un acto de devoción popular. Procúrese celebrarlo de manera sobria y sin la presencia de fieles, uniéndonos a la piedad del pueblo de Dios.

Este mismo día se realiza la colecta de viernes santo, destinada para los lugares santos. Este año ha sido trasladada para el domingo 13 de septiembre.

Vigilia Pascual. Se celebre solo en las iglesias catedrales y parroquiales. Para la liturgia bautismal, se mantenga solo la renovación de las promesas bautismales (cf. Missale Romanum). Se omite la bendición del fuego y la procesión inicial. También cómo está permitido, en la liturgia de la Palabra se podrán proclamar solo tres de los textos del antiguo testamento.

Se invita a la comunidad, a vivir estos días en reflexión y en familia, respetando lo que las autoridades sanitarias nos indican. Será una Semana Santa distinta, quizás es la oportunidad para valorar y fortalecer nuestra fe desde otra perspectiva.  El encuentro personal con el Señor, la oración en familia, la unidad en la iglesia que se conmueve y ora al Señor por la pandemia que azota nuestra casa común. Somos  frágiles y la invitación es a poner a Cristo en medio de nuestra vida. Nos unimos en estos días a todo el pueblo de Dios con la oración y conscientes que permaneceremos por algún tiempo lejos, como iglesia seguimos unidos en el Señor sin perder nunca la esperanza que la vida siempre vence a la muerte.

Pbro. Cristóbal Miranda VilchesMaestro de las Celebraciones Litúrgicas