Contaminantes domiciliarios, bajas temperaturas y enfermos respiratorios en el hogar

Esta semana al parecer seguirán bajando los termómetros bajo cero en nuestra provincia. Es así que debemos cuidar a nuestros seres queridos de edades extremas, nuestros niños menores de 2 años y los adultos mayores. Es importante cuidar los contaminantes intradomiciliarios, comúnmente derivados de la calefacción. Debemos tener en cuenta, que la fuente de calor no sea directa en el lugar en donde se encuentren nuestros niños y adultos mayores; no sobrecalentar el lugar, para no sofocar y tampoco generar cambios bruscos de temperatura entre una habitación y otra; ya que la vía respiratoria en edades extremas es muy susceptible a los cambios rápidos y extremos de la temperatura.

 

En el caso de utilizar distintos tipos de calefacción, precaución en como usamos las distintas fuentes de calor. Es así, que con la calefacción por parafina, hay que tener cuidado en el encendido. Ojalá encenderla fuera de la casa, y una vez cuando no hay salida de los gases de combustión, entrarla al hogar.

 

En segundo lugar, no utilizar braseros, sobretodo, en lugares cerrados y en donde vivan pacientes crónicos respiratorios como algunos niños con bronquitis obstructivas recurrentes o asma bronquial o adultos mayores con enfermedades respiratorias que limitan el flujo aéreo. Los braseros revisten gran peligrosidad, por la emanación de CO2, debido al proceso de la combustión cuando no está bien encendido, por lo que deben ubicarse en lugares bien ventilados o preferir otro medio de calefacción, ya que es frecuente la consulta en la urgencia, de toda la familia con cefalea y vómitos, síntomas clásicos de intoxicación por CO2. Desgraciadamente, es un medio de calefacción frecuente en nuestra provincia, por ser un medio económico.

 

Cualquier medio elegido o utilizado, siempre tener la precaución de no tener salida de humo o gases contaminantes dentro de una casa cerrada. Si es que lo hay por accidente, ventilar rápidamente la zona en cuestión, para que los gases no estén en contacto directo con nuestros seres queridos.

 

Si a pesar de la ventilación, tenemos integrantes de nuestra familia, con cefalea, vómitos, dificultad respiratoria, aumento en la frecuencia respiratoria, labios azulosos, cansancio,y en niños pequeños se visualizan el hundimiento excesivo de las costillas, aleteo nasal, no dudar consultar en los servicios de urgencia más cercanos al domicilio.

 

Tomando estos simples consejos, podremos evitar que nuestros niños y adultos mayores, tengan un mejor pasar en esta estación de mayor humedad y bajas temperaturas, previniendo las infecciones respiratorias en éstos.

 

Dr. Guillermo Marcone O.

Medicina General

Diplomado Medicina Familiar

Dr. Guillermo Marcone O.