Encuentros de la CECh con equipos de vicarías pastorales en pleno desarrollo


Un equipo conformado por integrantes de las áreas y departamentos de la Conferencia Episcopal está recorriendo las diócesis del país, para ir diseñando juntos un proceso de discernimiento que cuente con la realidad particular de cada Iglesia local.

El objetivo es encontrarse con los vicarios pastorales y sus equipos, para que así todos los procesos diocesanos puedan caminar juntos en el proceso nacional de discernimiento, con el fin de recuperar a la Iglesia de las crisis y cambios culturales que viene viviendo.

El primero de estos encuentros se realizó el 14 de marzo en la ciudad de La Serena, con las diócesis de Copiapó, Illapel y la Serena. Luego, el viernes 22, en Graneros, la reunión fue con las diócesis de San Bernardo, Rancagua, Talca y Linares. El lunes 25, en Lo Vásquez, la reflexión fue con Valparaíso, Melipilla y San Felipe.

En este camino de discernimiento, el año 2018 fue un tiempo de escucha, desde el que surgió un gran clamor: poner a Jesucristo en el centro, como fuente de nuestra espiritualidad, con una forma al estilo de Jesucristo y con la finalidad de servirlo a Él, encarnado en la persona humana con su dignidad.

Cuatro grandes situaciones aparecen en este tiempo de escucha: problemas en las relaciones entre los miembros de la Iglesia, reconocimiento del otro en su integridad y dignidad humana, cómo me relaciono con el otro. Estructuras que no permiten la consideración del otro, y cuya gestión no está al servicio de…, como por ejemplo el rol de la mujer dentro de la Iglesia, relaciones en comunión que permitan reconocer, ¿cómo gestionamos nuestra pastoral? Reconocer los signos de los tiempos y sus clamores, para buscar signos de conversión y finalmente, la vida del clero, su formación inicial y continua.

Clericalismo, entornos autoritaristas, abuso de poder, tanto de los sacerdotes como de los laicos con cargos, embargan la vida de la Iglesia, según opinan quienes ya han participado de estos encuentros. Agregan que este es un proceso lento y doloroso, los resultados no vendrán de inmediato, pero en cada diócesis se siente el apoyo del Pueblo de Dios, es una Iglesia que quiere seguir adelante, apoyar y lograr el cambio con sinodalidad y esperanza.

Este 2019 es un tiempo de discernimiento, que no es planificar acciones pastorales, ni tampoco es una consulta, sino ver la acción de Dios entre nosotros, que es lo que se quiere hacer con todas y cada una de las comunidades, grupos, instituciones, equipos, movimientos, etc.

En base al método de discernimiento propuesto por el papa Francisco, al hablar de discernir deberíamos: Reconocer, es decir identificar esa acción, ponerle nombre, sin juzgar, ver su causalidad y su finalidad, Interpretar: definir qué hay de Dios en esta acción y descubrir a qué nos mueve; y Escoger, es decir preguntarnos cómo interpela a cada una de las comunidades, a las estructuras eclesiales, cómo me interpela a mí.

Los próximos encuentros serán el 29 de marzo en Los Ángeles, con las diócesis de Chillán, Concepción, Temuco, Los Ángeles, Villarrica y Valdivia, el 4 de abril en Puerto Montt, diócesis de Osorno, Puerto Montt, Ancud, Aysén y Punta Arenas, y finalmente el 8 de abril en Iquique con Arica, Iquique, Antofagasta y Calama.

Fuente: Comunicaciones CECh