Implementan novedoso sistema para evacuar a recién nacidos de Neonatología

Dispositivos otorgan seguridad a los bebés y los funcionarios que los transportan.

Como resultado de las iniciativas desarrolladas en el Plan de Emergencias del Hospital San Juan de Dios de Los Andes, a fin de garantizar la seguridad de los pacientes y de las personas que trabajan en el establecimiento de salud, la Unidad de Neonatología implementó un innovador sistema para evacuar a los recién nacidos ante un incendio. Se trata de chalecos de evacuación que protegen de forma óptima tanto a los bebés como al funcionario que se encarga de realizar la evacuación.

El Subdirector de Matronería del Hospital de Los Andes, evaluó positivamente la adquisición de estos chalecos antiflamas.  “Estos 3 chalecos nos permiten evacuar a un lugar seguro hasta 6 recién nacidos, protegidos de llamas o de algún elemento corto punzante que puedan caer producto de la emergencia”.  Agregó que esta medida se implementó exclusivamente para la Unidad de Neonatología, ya que los bebés que permanecen en la Maternidad son evacuados junto a sus madres.

Por su parte, el Prevencionista de Riesgos del HOSLA, Nicolás Aros, señaló que esta iniciativa surgió a partir de las instancias de educación en materia de seguridad, las que se realizan a los distintos equipos de salud, y donde se observó la necesidad de contar con un efectivo sistema de evacuación de los recién nacidos, para no poner en riesgo su vida en caso de un siniestro.

“Así surgieron ideas como carros de evacuación o mangas exteriores, pero finalmente se acordó que lo más seguro por la ubicación de la Unidad de Neonatología, son estos chalecos que dan seguridad al paciente y al funcionario” señaló Aros. Cabe indicar que dicha Unidad se encuentra en un segundo piso y la evacuación en una emergencia debe realizarse por las escaleras del edificio.

Respecto a la seguridad que brindan estos dispositivos, el profesional agregó que se trata de ropa anti flamas que permite traspasar zonas con gran temperatura en lapsos breves de tiempo. Bajo esas circunstancias, el riesgo se reduce en gran medida, tanto para los bebés como para los funcionarios.