Resistencia bacteriana a los antimicrobianos preocupa a la comunidad científica

Escuela de Medicina de la Universidad de Valparaíso organizó simposio con siete destacados especialistas en el tema.

Es muy común que una persona enferma, que consulta al médico, le pida una receta de antibiótico, pese a que su cuadro sea viral. “Eso tiene que cambiar. Debemos tender a que la gente se pregunte por qué le están recetando un antibiótico, en vez de exigirlo”, indicó el doctor Luis Bavestrello, médico infectólogo de la Clínica Reñaca, y referente nacional en campañas de optimización en el uso de los antimicrobianos, conferencista del I Simposio de Resistencia Bacteriana a los Animicrobianos, organizado por la Escuela de Medicina de la Universidad de Valparaíso, en San Felipe.

Según la Organización Mundial de la Salud, la resistencia a los antimicrobianos compromete la prevención y el tratamiento eficaz de un número cada vez mayor de infecciones causadas por bacterias, parásitos, virus y hongos. Esta amenaza creciente para la salud pública mundial requiere la adopción de medidas por parte de todos los sectores gubernamentales y de la sociedad en general.

En el seminario participaron siete destacados profesionales del área de la salud: infectólogos, microbiólogos y tecnólogos médicos quienes expusieron acerca de la actualización de la resistencia bacteriana a los antimicrobianos, nuevos medicamentos en el arsenal terapéutico y vigilancia de la resistencia.

La directora del Simposio y docente de la Escuela de Medicina, doctora Carmen Aravena, indicó que fueron convocados profesionales de la salud de Aconcagua, docentes y estudiantes de carreras de la salud, ya que todos ellos tienen un rol importante en la prescripción y uso adecuado de los antimicrobianos, promoción de los efectos adversos de la automedicación y la necesidad de actualizarse en materia de resistencia bacteriana a los antimicrobianos.

Resistencia y nuevas cepas

El doctor Bavestrello, ex docente de la Escuela de Medicina de la UV, explicó que las bacterias son seres vivos que se adaptan, por lo que es normal que se resistan. “¿Por qué tenemos tanta resistencia? Porque estamos usando muchos antibióticos y tenemos que cuidarlos para cuando realmente se necesitan. Existe una creencia popular que los antibióticos son inocuos, pero no es así, se corren riesgos, como que el paciente haga reacciones adversas”.

Indicó que se han observado casos de pacientes que nunca han recibido un antibiótico, pero ya traen una cepa diferente que es resistente. “Nos vamos quedando con menos antibióticos para tratar las infecciones”, dijo.

Adelantó que en septiembre habrá una sesión especial de la ONU y la OMS para presionar a los gobiernos para que actúen ante este problema de salud pública.

Indicó que en Chile tenemos algunas ventajas: contamos con una tasa de resistencia menor a los países vecinos, porque desde 1999 los antibióticos deben expenderse con receta médica, lo que disminuye la automedicación. “En los hospitales, sin embargo, no estamos lejos de la realidad mundial”, precisó.

El infectólogo planteó algunas medidas que pueden establecer los gobiernos, especialmente aquellas de educación a la población. “Además debemos mejorar los sistemas de diagnóstico en las unidades de emergencia, vacunar más a la población, invertir y tener personal capacitado para que sea tutor de los programas de optimización del uso de los antimicrobianos en hospitales, presionar a la industria farmacéutica para que investigue más y fiscalizar el uso indiscriminado de antibióticos en la agricultura, animales y acuicultura, ya que eso genera resistencia en la población”, indicó.

Durante la jornada, también expusieron: Ruth Rosales, químico farmacéutica; María Soledad Prat, tecnóloga médica; doctor Francisco Silva, microbiólogo; doctor Álvaro Rojas, infectólogo, doctor Gonzalo Wilson, infectólogo; y Pedro Alarcón, tecnólogo médico.