Una batalla que no está del todo perdida

Sus síntomas suelen aparecer de manera tardía, cuando ya la enfermedad se encuentra en una fase avanzada. Un mal silencioso con causas aún desconocidas para la medicina, que se diagnostica principalmente en hombres sobre los 50 años de edad, la mayoría de los casos con un buen pronóstico. De acuerdo al Dr. Claudio Fuentes, urólogo de Clínica Ciudad de Mar, lo importante es estar atentos a los factores de riesgos que la preceden para poder realizar un tratamiento oportuno.

En la actualidad, el cáncer a la próstata es la tercera causa de muerte, tanto en Chile como en el mundo, en hombres en edad avanzada. Esta enfermedad ha adquirido gran relevancia debido al aumento de incidencia y también como causa de muerte.

Dificultades relacionadas con la incapacidad para orinar, dolor en la parte baja ―zona de la pelvis y muslos―, orina con sangre o goteo al final de la micción, son síntomas que evidencian que algo no está funcionando bien en el organismo masculino, pero que no son necesariamente indicadores de un cáncer prostático, por lo que, según el Dr. Claudio Fuentes, urólogo de Clínica Ciudad del Mar, es necesario llevar a cabo un análisis médico completo para descartar mayores complicaciones.

La próstata es la glándula sexual masculina que se encuentra debajo de la vejiga de la orina, rodeando a la uretra. Casi no presenta síntomas y su avance es bastante tardío. “El carcinoma de próstata es un tumor de crecimiento muy lento y silencioso que tarda, por lo general, cerca de 5 años en dar metástasis y más de una década en provocar la muerte del enfermo. Así, su complejidad radica en que sus síntomas se hacen evidentes cuando ya es demasiado tarde”, manifiesta el urólogo.

En esta misma línea, es muy común que a los hombres que superan los 50 años se les diagnostique de Hipertrofia Prostática Benigna (HPB), que es el crecimiento de la glándula reproductiva cuando los hombres comienzan a envejecer. Esta patología se caracteriza porque se oprime la uretra, provocando problemas urinarios y vesicales. “La hipertrofia prostática no es un cáncer ni tampoco aumenta el riesgo de padecerlo en un futuro próximo. De todas maneras, hay que tomar atención a los síntomas y hacer chequeos médicos generales cada cierto tiempo”, puntualiza el Dr. Fuentes.

Respecto a los pacientes diagnosticados y que sufren de próstata agrandada, es recomendable un examen anual para monitorear el progreso de los signos y determinar si el tipo de tratamiento sigue siendo el adecuado.

Factores de riesgo a considerar

Existen diferentes variables que pueden provocar que un hombre desarrolle esta enfermedad, como los factores genéticos, hormonales, ambientales y/o agentes infecciosos. Así, la edad ―especialmente después de los 50 años― es un elemento clave en el riesgo de padecer cáncer de próstata.

Según cifras del Ministerio de Salud, más de la mitad de los casos se diagnostica precisamente en hombres de 65 años o más, pero si bien la probabilidad de desarrollar este cáncer aumenta si es que el paciente es un hombre mayor, es aún más relevante si es que hay antecedentes hereditarios: parientes en primer grado, como padre, hermano, hijo, tío o abuelo, o generaciones con cáncer a la próstata, con una probabilidad dos o tres veces mayor que el riesgo promedio.

Otros aspectos a considerar son la incontinencia urinaria, dificultades para orinar, interrupción del chorro de la orina, dolor en la región lumbar y dificultades en las relaciones sexuales. También puede haber pérdida de apetito y de peso e insuficiencia renal.

Prevención

La medición del Antígeno Prostático Específico es uno de los exámenes que se realizan para evaluar los niveles de proteína que produce la próstata. Si el resultado de ese examen refleja una cantidad elevada, significa que ya hay algo que no anda bien. Sin embargo, esta medición no es definitiva y no es suficiente para hacer un diagnóstico médico. En este sentido, es fundamental realizar exámenes físicos (tacto rectal), de imagenología y otros estudios avanzados, como una biopsia prostática.

De acuerdo al urólogo de Clínica Ciudad del Mar, no es fácil detectar o predecir la aparición de tumores o el avance de su crecimiento. De modo que lo importante es que exista una evaluación preventiva regular. “Es esencial que cada paciente analice su caso junto a su médico tratante (urólogo), en forma individual y tomando en cuenta el historial familiar, con el propósito de trabajar desde su control y prevención”, señala el Dr. Claudio Fuentes, urólogo de Clínica Ciudad del Mar.

Así, el llamado es a tomar conciencia de esta enfermedad y a no ser pesimistas. Un análisis y posterior tratamiento harán que cada persona, acompañada de su familia, pueda dejar atrás esta enfermedad.

Doctor holding stethoscope (with shallow depth of field)